Nombre: Bulbophyllum retusiusculum Rchb.f.
Sinónimos: Bulbophyllum oreonastes Rchb.f.; Cirrhopetalum retusiusculum (Rchb.f.) Hemsl.; Phyllorkis retusiuscula(Rchb.f.) Kuntze.
Etimología: retusiusculum deriva del latín retusus (hundido/romo) y hace referencia a la forma de los pétalos o del labelo, que parecen ligeramente escotados o truncados en el ápice.
Primera descripción: En 1862, por Heinrich Gustav Reichenbach en «The Gardeners' Chronicle».
Origen / distribución:
Ampliamente distribuida por el Sudeste Asiático: desde el Himalaya oriental, pasando por Myanmar, Tailandia, Malasia, Laos y Vietnam, hasta el sur de China y Taiwán.
Ubicación / hábitat:
Epífita en bosques montanos caducifolios y de coníferas, a altitudes de entre 500 y 2800 m. Suele crecer sobre troncos de árboles cubiertos de musgo, en zonas con estaciones lluviosas y secas bien marcadas.
Descripción y observaciones:
Esta especie pertenece a la sección Cirrhopetalum y forma pseudobulbos ovoides sobre un rizoma rastrero. La inflorescencia es una umbela, en la que las flores están dispuestas en abanico. Los sépalos laterales son alargados y a menudo están fusionados, lo que crea el típico «aspecto de Cirrhopetalum». La gama de colores va del amarillo al naranja y al rojo púrpura intenso con franjas más oscuras.
En cultivo, Bulbophyllum retusiusculum es bastante adaptable. Prefiere condiciones templadas, luz brillante e indirecta y una muy buena circulación del aire. Durante el crecimiento, la planta debe regarse abundantemente; sin embargo, en invierno necesita un período de reposo marcado, con riegos reducidos, para inducir la floración del año siguiente. Debido a su crecimiento rastrero, se recomienda cultivarla sobre una placa de corteza o en recipientes poco profundos.